El crecimiento de las cargas de trabajo de inteligencia artificial está impulsando un cambio en el diseño de los centros de datos. En lugar de integrar componentes de manera independiente, la infraestructura física convergente coordina energía, refrigeración, controles, servicios y flujos de trabajo digitales como un único sistema, con el objetivo de reducir riesgos de implementación, mejorar la capacidad utilizable y optimizar el rendimiento durante todo el ciclo de vida de la infraestructura.
A diferencia del diseño modular tradicional, este modelo desarrolla la infraestructura de forma integrada desde su concepción, permitiendo que los sistemas de cómputo, almacenamiento, energía, refrigeración y redes trabajen de manera coordinada desde el diseño hasta la operación. Esto contribuye a mejorar la eficiencia energética, incrementar la confiabilidad y aprovechar mejor la capacidad de procesamiento disponible.
«Los clientes ya no necesitan otra colección de buenos equipos. Necesitan un sistema que se integre de forma eficiente, funcione de manera coordinada y ofrezca un rendimiento constante desde el Día 0 (diseño), el Día 1 (implementación) y el Día 2 (operación)», señaló Martin Olsen, vicepresidente de Estrategia de Segmento e Implementación de Vertiv.
Asimismo, este enfoque facilita la incorporación de nuevas generaciones de hardware gracias al uso de interfaces estandarizadas y bloques de construcción reutilizables, lo que permite que la infraestructura evolucione sin depender de una configuración específica.
Para implementar este modelo, Vertiv identifica cinco capacidades fundamentales: bloques de construcción repetibles, interfaces definidas, orquestación de sistemas, continuidad digital y aseguramiento del ciclo de vida. En conjunto, estas capacidades ayudan a reducir la complejidad de la integración, mejorar la coordinación entre energía, refrigeración y controles, y mantener el desempeño del sistema durante toda su operación.
Además, Vertiv destaca que la disciplina en la cadena de suministro es un factor determinante para que este enfoque pueda implementarse a gran escala. La planificación basada en la demanda, las familias de productos configurables, la entrega sincronizada y la trazabilidad de los proveedores permiten estandarizar los procesos de implementación y fortalecer el desempeño de la infraestructura a lo largo de su ciclo de vida. Según la compañía, este modelo representa una evolución natural en el desarrollo de los centros de datos para IA, al priorizar la integración de sistemas y la continuidad operativa frente a la incorporación de componentes de forma aislada.