Lavar fruta sin desperdiciar agua: 5 claves agrícolas

El Perú se ha consolidado como líder global en exportación de frutas, con arándanos, paltas y uva sumando más de US$ 4,290 millones en envíos durante 2025, según datos de la firma de inteligencia comercial Fresh Fruit. Sin embargo, antes de llegar al mercado, cada fruta atraviesa una etapa poco visible para el consumidor: el lavado, el hidroenfriado y el traslado dentro de la planta de empaque, procesos que usan grandes volúmenes de agua y que, mal gestionados, ponen en riesgo tanto la inocuidad del producto como la sostenibilidad de la operación.

“El agua que se usa para lavar y trasladar la fruta dentro de una planta de empaque no es un detalle menor, es un punto crítico de control. Si esa agua no se gestiona correctamente, se convierte en el principal canal de contaminación cruzada entre lotes, comprometiendo la calidad de todo el envío”, señaló Diego Varrá, Lider de la Division de Alimentos y Bebidas de Ecolab para Latinoamerica Sur y Central de Ecolab.

Por ello, el especialista de Ecolab comparte cinco claves para que la agroindustria gestione de forma más eficiente el agua usada en la limpieza y traslado de sus frutas:

  • Controla la calidad del agua de lavado en tiempo real. El agua actúa como medio de transporte de la fruta dentro de la planta, lo que la convierte también en una vía de contaminación si no se monitorea constantemente. Soluciones como CIP IQ de Ecolab permiten controlar en tiempo real la calidad del agua en sistemas críticos, evitando que un lote contaminado afecte a toda la producción.
  • Cambia el agua de los tanques con la frecuencia adecuada. El agua de lavado pierde eficiencia a medida que acumula materia orgánica, residuos de campo y patógenos. Mantener protocolos claros de renovación y desinfección reduce drásticamente el riesgo sanitario sin disparar el consumo de agua fresca.
  • Reutiliza el agua de los procesos de hidroenfriado. El hidroenfriado es una de las etapas que más agua consume en una planta de empaque. Tratar y reutilizar esa agua, en lugar de descartarla tras un solo uso, puede reducir significativamente el consumo total sin comprometer la temperatura ni la calidad del enfriado.
  • Mide tu huella hídrica de planta antes de invertir. Herramientas como Smart Water Navigator de Ecolab permiten cuantificar cuánta agua se usa realmente en cada etapa del proceso de empaque, identificando con precisión dónde están las mayores oportunidades de ahorro antes de destinar presupuesto a soluciones.
  • Capacita al personal en el uso responsable del agua. La tecnología por sí sola no basta. Los protocolos de lavado, cambio de agua y dosificación de desinfectantes dependen en gran medida de las prácticas diarias del personal de planta, que debe entender por qué cada paso importa.

“Una gestión inteligente del agua en planta no solo protege el medio ambiente, también protege la reputación de la empresa frente a mercados internacionales cada vez más exigentes con la trazabilidad y la inocuidad alimentaria”, agregó Varrá.

El reto hídrico de la agroindustria peruana no se limita al campo: también está en cada tanque de lavado y cada línea de empaque por donde pasa la fruta antes de llegar al mundo. Gestionar ese recurso de forma inteligente ya no es una opción para el sector, es la condición para seguir siendo competitivo.

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