La Asociación Okinawense del Perú denunció que la Municipalidad Distrital de Ate clausuró temporalmente su complejo deportivo y social el 24 de julio, luego de recibir dos resoluciones oficiales determinando que el proyecto de ampliación y mejoramiento de la avenida Asturias, utilizado para justificar la demolición de parte de su propiedad, presentaba graves irregularidades y no podía continuar en los términos en que había sido planteado.
La institución calificó la clausura como una medida desproporcionada y, al parecer, de represalia, al señalar que las observaciones detectadas eran fácilmente subsanables y no justificaban el cierre total de un espacio que durante décadas ha servido para el desarrollo deportivo, cultural y social de miles de personas.
«Primero demolieron nuestro cerco perimétrico y afectaron nuestra propiedad con un proyecto que hoy las propias autoridades han reconocido que fue ejecutado de manera irregular. Cuando quedó demostrado que estaban equivocados, en lugar de corregir sus acciones, vinieron con la intención de clausurar temporalmente nuestro complejo, perjudicando directamente a cientos de niños y jóvenes deportistas», sostuvo la Asociación.
La institución recordó que el 26 de marzo de 2026, personal de la Municipalidad de Ate derribó el cerco perimétrico ubicado en el frente de la avenida Asturias e intervino 6,489.56 metros cuadrados de su propiedad con el argumento de ejecutar una vía metropolitana, sin haber realizado un proceso de expropiación, sin el pago del justiprecio correspondiente y sin cumplir el procedimiento legal establecido.
Posteriormente, el Ministerio de Economía y Finanzas, mediante el Oficio N.° 430-2026-EF/64.03, desactivó de manera permanente el proyecto de inversión vinculado a la avenida Asturias. Días después, el 16 de julio de 2026, la Municipalidad Metropolitana de Lima, a través de la Resolución de Gerencia Municipal N.° 000088-2026-MML-GMM, dejó sin efecto la delegación otorgada a la Municipalidad de Ate para ejecutar dicha obra, al determinar que la comuna distrital no cumplió los requisitos legales ni obtuvo las autorizaciones correspondientes para intervenir una vía metropolitana.
La resolución municipal también atribuye a la Municipalidad de Ate la responsabilidad por la demolición del cerco perimétrico, la ocupación del terreno y los daños ocasionados como consecuencia de esa intervención.
Sin embargo, apenas ocho días después de emitida esta resolución, inspectores de la Municipalidad de Ate dispusieron la clausura temporal del complejo deportivo de la Asociación Okinawense del Perú, medida que, según la institución, terminó afectando principalmente a cientos de niños y jóvenes deportistas, entre ellos muchos de alto rendimiento, quienes se quedaron sin un espacio adecuado para continuar sus entrenamientos.
«La mayor afectación no la sufre la institución, sino los menores y jóvenes que entrenaban diariamente en estas instalaciones y que hoy han visto interrumpida su preparación por decisiones administrativas desproporcionadas», indicó la Asociación.
Con 116 años de presencia en el Perú, la Asociación Okinawense representa al 70 % de los descendientes de japoneses en el país y mantiene un trabajo permanente en la promoción del deporte, la cultura y la integración comunitaria. Sus instalaciones han servido durante décadas como sede de disciplinas deportivas, actividades culturales y programas dirigidos a la comunidad de Ate y distritos vecinos. Incluso la misma Municipalidad de Ate desarrolló durante esta gestión más de seis eventos dirigidos a la comunidad.
La Asociación Okinawense del Perú reiteró que no se opone a los proyectos de desarrollo y modernización de la ciudad, siempre que estos se ejecuten respetando el Estado de derecho, la propiedad privada y el debido proceso. En ese sentido, solicitó la instalación de una mesa técnica de trabajo con participación de la Municipalidad Metropolitana de Lima, la Municipalidad Distrital de Ate y la propia Asociación, a fin de encontrar una solución que permita desarrollar la infraestructura vial sin vulnerar los derechos de la institución ni afectar a la comunidad deportiva.
Finalmente, reafirmó su compromiso con el desarrollo cultural, social y deportivo del distrito de Ate y anunció que continuará defendiendo sus derechos frente a lo que considera una actuación arbitraria y carente de sustento legal, con el objetivo de que los niños y jóvenes deportistas recuperen cuanto antes un espacio digno para continuar su formación.
La cronología es clara y contundente:
- 26 de marzo de 2026: Ate demuele nuestro cerco, invade nuestro terreno y nos amenaza.
- 24 de junio de 2026: El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) desactivó de manera permanente el proyecto de inversión sobre la A. Asturias (vía metropolitana), declarándolo inviable.
- 16 de julio de 2026: La MML le retira la competencia a Ate y le atribuye responsabilidad exclusiva.
- El 11 de julio de 2026: El alcalde pretendió poner la “primera piedra” de la obra (ya desactivada por el MEF) en nuestro terreno, lo que no permitimos mostrando el oficio del MEF.
- 24 de julio de 2026: Ate clausura nuestra sede.
La clausura ha sido realizada por fiscalizadores en múltiples frentes: fiscalización municipal, gestión de riesgos y vigilancia sanitaria, entre otros. La AOP sostiene que esta acción no responde a una fiscalización legítima, sino a un acto de persecución por haber denunciado el abuso de poder del alcalde de Ate y el delito de usurpación.
LA AOP EXIGE:
Que se deje sin efecto la clausura arbitraria de nuestra sede.
Que la MML intervenga para garantizar que Ate no persiga a la AOP por acciones sobre la vía metropolitana Av. Asturias.
Que se repare el daño causado por la demolición de nuestro cerco y la invasión de nuestro terreno.
La AOP, institución con 116 años de presencia en el Perú y que representa a una comunidad que constituye el 70 % de los descendientes de japoneses en el país, no cesará en su lucha por la defensa de sus derechos.