LG Electronics inauguró una nueva planta en Paraná, Brasil, con la que amplía su capacidad de producción en el país y respalda su crecimiento a largo plazo en América Latina, una región clave para la compañía.
La fábrica, que representó una inversión aproximada de US$ 310 millones (R$ 1,500 millones), es la segunda planta de electrodomésticos de LG en Brasil. Se suma a la de Manaos, en el estado de Amazonas, que inició operaciones hace casi tres décadas. Las nuevas instalaciones ocupan cerca de 770 mil metros cuadrados y tienen una capacidad de producción anual aproximada de 600 mil refrigeradoras, equivalente a una unidad cada 14 segundos.
Manufactura inteligente para elevar la productividad y la calidad
La fábrica de Paraná incorpora inteligencia artificial, robótica industrial y otras soluciones tecnológicas para mejorar la eficiencia de la producción, la calidad de los productos y la seguridad de los trabajadores. La planta utiliza sistemas de inspección basados en Vision AI de LG y procesos automatizados con robots, lo que permite mantener una calidad uniforme.
Asimismo, robots articulados se encargan de tareas que requieren mayor esfuerzo físico o implican más riesgos, como el traslado de puertas de refrigeradoras. De esta manera, se contribuye a crear un entorno de trabajo más seguro y a mantener la estabilidad de los procesos.
La ampliación de su infraestructura de producción permitirá a LG ofrecer electrodomésticos adaptados a las necesidades del mercado local. Las refrigeradoras fabricadas en Paraná fueron desarrolladas a partir de una amplia investigación de mercado realizada por el equipo de Investigación y Desarrollo de LG en Brasil. Integrado por cerca de 40 profesionales, este equipo se encarga de que los diseños respondan a las características de los hogares y al estilo de vida de los brasileños.
Además, las refrigeradoras producidas en Paraná son compatibles con los dos voltajes utilizados en Brasil, 127 V y 220 V. Los equipos también fueron desarrollados para adaptarse al clima cálido y húmedo del país, así como a la costumbre de recibir invitados en casa. Asimismo, cuentan con un sistema de sanitización interna basado en luz LED, que ayuda a prevenir la proliferación de bacterias.
Un centro estratégico para el abastecimiento local y el crecimiento regional
En una primera etapa, la fábrica de Paraná atenderá principalmente al mercado brasileño y facilitará el abastecimiento oportuno de productos adaptados a sus consumidores. La producción local también permitirá optimizar la logística, reducir la dependencia de las importaciones, acortar los tiempos de entrega hasta en un 80% y responder con mayor rapidez a las necesidades del mercado.
A mediano y largo plazo, se espera que la planta se convierta en un centro estratégico de producción y exportación para América Latina. Así, contribuirá al crecimiento regional y permitirá que la compañía responda con mayor flexibilidad a los cambios en las cadenas globales de suministro y a la evolución de los mercados. En la práctica, la fábrica reducirá los tiempos logísticos y dará a LG mayor agilidad para abastecer a sus distribuidores y atender la demanda estacional y las tendencias de cada país.
“La nueva fábrica de Paraná fortalece nuestra capacidad de producción y nos permite asegurar un abastecimiento estable, con electrodomésticos adaptados a las necesidades cambiantes de los consumidores de Brasil y América Latina”, señaló Baek Seung-tae, presidente de LG Home Appliance Solution Company. “Con esta inversión estratégica, continuaremos ofreciendo experiencias diferenciadas a nuestros clientes y reafirmando nuestro compromiso con la región”.
