Especialistas del Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen de EsSalud realizaron, por primera vez en el Perú, una ablación cardíaca por vía transeptal en una paciente gestante, procedimiento que permitió controlar una arritmia que alcanzaba los 220 latidos por minuto. La intervención se realizó cuando la paciente tenía 30 semanas de embarazo y tanto ella como su bebé evolucionaron favorablemente.
Dani Acosta Mejía, de 44 años, presentaba episodios recurrentes de taquicardia que no respondían al tratamiento con medicamentos. Debido a la frecuencia y duración de estas alteraciones del ritmo cardíaco, los especialistas determinaron que era necesario intervenir para evitar nuevas complicaciones y proteger la salud de la madre y su bebé.
El procedimiento consistió en llegar hasta la zona del corazón donde se originaba la arritmia y eliminarla mediante una ablación, técnica que utiliza energía para corregir el tejido responsable del ritmo cardíaco anormal. Para acceder al lado izquierdo del corazón, los especialistas atravesaron de manera controlada la pared que separa las dos cavidades superiores, procedimiento conocido como vía transeptal, que consiste en la punción e ingreso de un catéter por la vía femoral de la pierna.
La intervención duró aproximadamente una hora y fue realizada por un equipo multidisciplinario integrado por especialistas en electrofisiología, neonatología, ginecología, obstetricia y cuidados intensivos. Durante todo el procedimiento se mantuvo una vigilancia permanente de la condición de la madre y del bienestar del bebé, con los equipos y áreas especializadas preparados ante cualquier eventualidad.
“Mientras tratábamos el corazón de la madre, nunca dejamos de vigilar el corazón de su bebé. Fue un procedimiento planificado con alta seguridad, teniendo lista la Unidad de Cuidados Intensivos, sala de operaciones y el monitoreo intraprocedimiento del bebé”, explicó el doctor Hael Fernández Prado, electrofisiólogo del Hospital Almenara.
El especialista destacó que este procedimiento representa un avance en el manejo de arritmias complejas durante el embarazo, considerando que en esta etapa existen condiciones que incrementan el riesgo de formación de coágulos. La vía transeptal permitió acceder al lado izquierdo del corazón de manera controlada y tratar directamente el origen de la arritmia.
Tras la intervención, Dani evolucionó favorablemente y fue dada de alta sin requerir medicación antiarrítmica. Su embarazo continuó con normalidad y su bebé permaneció fuera de peligro. Con este procedimiento, el Hospital Almenara fortalece su capacidad para atender casos cardiovasculares de alta complejidad y proyecta realizar alrededor de 400 ablaciones cardíacas este año.
