La experiencia, la innovación y el compromiso social fueron reconocidos en la categoría Adultos Imparables del Desafío Kunan 2026, que consagró al emprendimiento senior Emolinka como el proyecto ganador de esta edición. Esta categoría, impulsada por AFP Integra, destaca proyectos liderados por personas mayores de 55 años o que generan un impacto positivo en este grupo de la población.
Emolinka transformó el tradicional emoliente peruano en una bebida instantánea que actualmente se comercializa en cadenas de supermercados y que ya inició su expansión hacia mercados internacionales. El proyecto, liderado por la emprendedora senior Mónika Ferreyros, combina innovación e identidad cultural, promoviendo oportunidades para pequeños productores y personas mayores vinculadas a esta tradición peruana.
Historias que inspiran
Entre los finalistas de Adultos Imparables también destacó Natuterapia, un proyecto senior que desarrolla almohadillas terapéuticas elaboradas con semillas, hierbas medicinales y algodón peruano. La iniciativa incorpora a adultos mayores dentro de su proceso productivo y ha llegado a más de 11 mil usuarios a nivel nacional.
Ambos proyectos, Natuterapia y Emolinka, han sido parte de El Despegue, un programa gratuito desarrollado por Integra, que brinda capacitaciones y asesorías personalizadas a emprendedores senior para fortalecer sus negocios y potenciar su desarrollo en el mercado.
“Emprender después de los 50 muchas veces significa hacerlo con una ventaja importante: la experiencia acumulada a lo largo de los años. Historias como la de Emolinka muestran que ese conocimiento, combinado con nuevas herramientas e innovación, puede abrir oportunidades para fortalecer un negocio y llevarlo hacia nuevos mercados”, señaló Maria José Castillo, subgerente de Asuntos Corporativos y Marca de AFP Integra.
Otro de los proyectos reconocidos fue Tejiendo Esperanza, ganador del premio de Adultos Imparables que potencia a las personas mayores en zonas rurales. El emprendimiento liderado por Martina Arenas, de 70 años, conecta a mujeres artesanas de Áncash con mercados nacionales e internacionales, contribuyendo a su autonomía económica. Gracias a este proyecto, 103 mujeres han recibido capacitación y oportunidades de trabajo, incrementando en promedio sus ingresos mensuales en 200 % durante los últimos tres años.
Historias como las de Emolinka, Natuterapia y Tejiendo Esperanza reflejan cómo la experiencia, el conocimiento y el espíritu emprendedor pueden convertirse en motores de desarrollo económico y social, generando oportunidades para más personas y comunidades.
