Transformar problemas del entorno en soluciones con impacto social fue uno de los desafíos asumidos por estudiantes de distintas instituciones en la Academia de Líderes, iniciativa convocada por la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) con el apoyo del Sistema de Naciones Unidas en el Perú. En esta edición, Levi Leiva Carrera y Franklin Yto Castillo, alumnos de SENATI, alcanzaron el primer y segundo lugar con proyectos vinculados al emprendimiento y al bienestar estudiantil.
La Academia de Líderes busca fortalecer las capacidades de personas con vocación ciudadana para impulsar iniciativas frente a los retos de su entorno. El programa toma como marco la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), e incorpora conocimientos relacionados con políticas públicas, planeamiento estratégico, proyectos de inversión, liderazgo, oratoria y desarrollo sostenible.
Levi Leiva Carrera, estudiante de Electricidad Industrial, participó con una iniciativa orientada a crear una incubadora y aceleradora de negocios en Puno. El proyecto busca articular capacitaciones, acompañamiento y alternativas de financiamiento mediante alianzas con diversas instituciones, con el propósito de ampliar las oportunidades para los emprendedores de la región.
“Identificamos que muchas personas tienen ideas y ganas de emprender, pero no cuentan con los conocimientos o recursos necesarios para continuar. Por eso, buscamos una alternativa que les permita capacitarse, conocer opciones de financiamiento y encontrar respaldo para hacer realidad sus proyectos. Este proceso también me demostró que, desde nuestra preparación, podemos aportar soluciones a problemas concretos de nuestra sociedad”, señaló la estudiante.
Por su parte, Franklin Yto Castillo, estudiante de Mecatrónica Automotriz, alcanzó el segundo lugar con un proyecto enfocado en desarrollar estrategias integrales para enfrentar la ansiedad y el estrés entre estudiantes. El planteamiento contempló herramientas y alternativas tecnológicas que contribuyen al bienestar y desempeño académico, abordando esta problemática desde una perspectiva de alcance nacional.
“Ser parte de la Academia ha sido una de las oportunidades que más me ha permitido crecer y entender que liderar también significa ponerse al servicio de los demás. Pudimos trabajar sobre una problemática que afecta a muchos estudiantes y pensar en alternativas que puedan tener un alcance mayor. Me gustaría que más compañeros de SENATI se animen a vivir este tipo de experiencias y descubran todo lo que pueden aportar”, comentó.
El reconocimiento alcanzado por ambos alumnos refleja cómo los conocimientos técnicos pueden complementarse con habilidades de liderazgo, trabajo colaborativo y análisis de problemáticas sociales. Durante el programa, además, tuvieron la oportunidad de compartir con participantes de diferentes instituciones y disciplinas, intercambiar perspectivas y aplicar lo aprendido en la búsqueda de respuestas a necesidades reales del entorno.
