Ya sea en el desayuno o durante el lonche, el pan es uno de esos alimentos que nunca faltan en la mesa de los peruanos. Sin embargo, es común que, después de comprarlo, se endurezca, pierda su suavidad o deje de tener esa corteza crujiente que tanto gusta.
En el marco de esta celebración, Whatshome comparte cuatro recomendaciones prácticas para aprovechar mejor cada compra, considerando que no todas las variedades necesitan los mismos cuidados.
- Elige el recipiente adecuado: El francés y la ciabatta, conocidos por su corteza crocante, pueden mantenerse en bolsas de papel si se consumen durante el día. En cambio, las opciones de miga suave, como el de molde, necesitan mayor protección contra el aire. Para ello, es preferible utilizar su empaque original bien cerrado o un recipiente hermético.
- Espera a que se enfríe: Después de hornearlo o comprarlo recién hecho, déjalo reposar hasta que alcance la temperatura ambiente para luego colocarlo en una bolsa o recipiente cerrado. De lo contrario, el vapor puede quedar atrapado, generar humedad y favorecer la aparición de moho.
- Cuida la temperatura: Aunque parezca una buena alternativa, la refrigeradora acelera el endurecimiento del pan. Para consumirlo pronto, lo ideal es mantenerlo en un lugar fresco y seco. En cambio, para conservarlo durante varios días, es preferible congelarlo en porciones y descongelar solo lo necesario.
- Recupera su textura: Si la corteza se ha endurecido, humedécela ligeramente con unas gotas de agua y llévala al horno durante unos minutos para recuperar parte de su textura. También puedes utilizar una sartén para tostar las rebanadas. Eso sí, si aparece moho, debes desechar el alimento.
Para poner en práctica estos consejos, contar con utensilios adecuados también facilita las tareas diarias. Los recipientes de almacenamiento y accesorios de Whatshome son opciones prácticas para mantener los alimentos organizados y disfrutar de distintas preparaciones en casa.
