En el marco del Día Mundial de la Reanimación Cardiopulmonar, el Ministerio de Salud (Minsa), a través de la Dirección de Prevención y Control de Cáncer (Dpcan), informó que 697 536 mujeres se realizaron tamizaje de cuello uterino en todo el país durante el 2025.
El cáncer de cuello uterino continúa siendo una de las principales causas de muerte en mujeres peruanas. La detección temprana mediante chequeos médicos periódicos es la forma más efectiva de prevenir su desarrollo o detectar lesiones en etapas iniciales, antes de que aparezcan síntomas como sangrado vaginal anormal o dolor al orinar.
El tamizaje se realizó en mujeres de 25 a 64 años, utilizando métodos como detección molecular del virus del papiloma humano (VPH), inspección visual con ácido acético (IVAA) y citología cérvico-uterina, en los diferentes establecimientos de salud del Minsa. Las pacientes con resultados positivos accedieron a tratamiento de lesiones premalignas mediante procedimientos ablativos o escisionales.
“El cáncer de cuello uterino puede prevenirse o detectarse a tiempo con chequeos médicos periódicos. Su etapa inicial suele ser asintomática, lo que complica su diagnóstico temprano”, explicó el Dr. Oliver Rúa Fernández, oncólogo y coordinador del Grupo Multidisciplinario en Tumores Ginecológicos del Hospital Nacional Cayetano Heredia.
El especialista señaló que, en etapas avanzadas, las mujeres pueden presentar sangrado vaginal después de las relaciones sexuales o tras la menopausia, flujo con mal olor o sangre, dolor pélvico y, en casos más graves, sangre en la orina, dolor abdominal o hinchazón de piernas.
Asimismo, indicó que la principal causa de esta neoplasia es la infección por el virus del papiloma humano (VPH), adquirida usualmente al inicio de la vida sexual. Otros factores de riesgo incluyen el inicio precoz de relaciones sexuales, las múltiples parejas y el tabaquismo, asociado al desarrollo de este tipo de cáncer.
El diagnóstico se confirma mediante un examen clínico y biopsia, complementado con imágenes de tomografía o resonancia magnética con contraste para determinar el estadio de la enfermedad.
“El tratamiento depende del estadio. En etapas tempranas, algunas pacientes pueden acceder a cirugía; sin embargo, la mayoría requiere un tratamiento combinado de quimioterapia y radioterapia. En casos persistentes o metastásicos, la inmunoterapia se presenta como una alternativa innovadora”, añadió el Dr. Rúa.
Finalmente, el oncólogo instó a las mujeres a ser responsables con su salud y acudir a chequeos preventivos en los centros de primer nivel de atención. Desde los 25 años, existen pruebas gratuitas disponibles y, en caso de sospecha, el Minsa garantiza la referencia oportuna a centros especializados.
