La inteligencia artificial generativa pasará de ser una herramienta de apoyo a convertirse en un actor central en los procesos empresariales en el Perú durante 2026. “Estamos entrando en una etapa en la que la IA ya no solo asiste, sino que empieza a ejecutar procesos completos con impacto real en las empresas”, señala Javier Albarracín, director del Centro de Tecnología y Transformación Digital de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP). Él analiza las tendencias que comenzarán a transformar la forma en que trabajan las organizaciones y los profesionales en el país.
Agentes de IA: de asistentes a ejecutores
Una de las principales transformaciones será la adopción de agentes de IA, sistemas capaces de tomar decisiones y ejecutar tareas de principio a fin. A diferencia de los chatbots tradicionales, estos agentes pueden encadenar acciones como procesar órdenes de compra, verificar inventarios, generar documentación y coordinar entregas. Según Albarracín, los agentes dejarán de ser una promesa tecnológica para comenzar a automatizar procesos reales en el país.
Copilotos de IA especializados por industria
Otra tendencia clave será la expansión de copilotos de IA diseñados para sectores específicos, con acceso a conocimiento interno y marcos normativos locales. En 2026, estas herramientas comenzarán a utilizarse en ámbitos como la normativa tributaria peruana, las regulaciones de la SMV, los códigos de construcción y los protocolos médicos adaptados a la realidad nacional. Albarracín advierte que la verdadera ventaja competitiva no estará solo en contar con estas tecnologías, sino en integrarlas correctamente a los flujos de trabajo.
“Vibe coding”: el software sale del área de sistemas
El desarrollo de software también vivirá un cambio relevante con el llamado “vibe coding”, que permitirá crear soluciones digitales escribiendo instrucciones en lenguaje natural. “No será extraño ver a jefes de operaciones o responsables financieros generando sus propios reportes, conectando sistemas o creando automatizaciones sin depender completamente del área de TI, que suele estar saturada”, indica. Para muchas empresas medianas, esta tendencia abrirá la puerta a digitalizar procesos que durante años permanecieron postergados por falta de presupuesto.
Nuevos buscadores y el cambio en el marketing digital
La forma de buscar información en internet está cambiando de manera acelerada. “Los navegadores y buscadores con IA integrada ya no muestran listas de enlaces, sino respuestas directas construidas a partir de múltiples fuentes”, precisa Albarracín. Advierte que, si una empresa no es citada por estas inteligencias artificiales, será como si no existiera. Ante este escenario, las organizaciones comenzarán a generar contenido que realmente sea referencia, como guías, estudios y datos estructurados que puedan ser procesados por estos sistemas.
Hiperpersonalización: del discurso masivo al uno a uno
La IA generativa permitirá avanzar hacia una personalización real, más allá de la segmentación tradicional. “Bancos, operadores turísticos y retailers podrán generar propuestas únicas para cada cliente, considerando su historial y preferencias específicas”, enumera Albarracín. Este cambio transformará los equipos comerciales, que pasarán de ejecutar guiones estándar a supervisar y refinar propuestas generadas por IA. “El marketing uno a uno, largamente postergado, contará finalmente con la tecnología necesaria para hacerse realidad”, afirma.
Finalmente, Albarracín destaca que el perfil más valioso en 2026 no será necesariamente el especialista técnico en IA, sino el profesional de cualquier disciplina que sepa utilizar estas herramientas y multiplicar su impacto dentro de la organización. “Un profesional aumentado por IA puede generar el impacto que antes requería un equipo completo”, señala. En este contexto, la capacitación en IA dejará de ser un diferencial para convertirse en un requisito básico de empleabilidad.
