El Perú se consolida históricamente como un referente de empuje empresarial en la región. En el marco del Día Mundial del Emprendimiento, la radiografía de la microeconomía nacional muestra una tendencia clara: la reactivación del país tiene rostro de mujer. Según datos del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) del 2024, América Latina se consolidó como la región líder en emprendimiento a nivel global, con el Perú destacando de manera sostenida entre los ecosistemas más dinámicos. En este escenario de alta actividad, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) confirma que de los nuevos negocios creados en el 2025 en Perú, el 51.9% son liderados y conducidos por mujeres, dejando en claro que el empoderamiento económico de las peruanas es el verdadero motor del país.
Esta realidad macroeconómica se refleja nítidamente en el flujo del sistema financiero formal, que actúa como el termómetro de la actividad empresarial. Un claro ejemplo de esta dinámica son las recientes cifras de Financiera Confianza, que evidencian cómo el capital se está inyectando directamente en las bases del país con un marcado liderazgo femenino.
Durante los últimos doce meses (abril 2025 a marzo 2026), la entidad desembolsó más de 3,419 millones de soles a emprendedores, reforzando nuestro compromiso de atender a más de 274 mil clientes, donde las mujeres tienen una gran relevancia representando el 62%. Este impulso económico tiene, además, un fuerte componente de inclusión y descentralización, debido a que nuestros clientes en zona rural representan el 30%. A la par, el empuje de las nuevas generaciones es innegable: los jóvenes de entre 18 y 30 años representan el 31% de los clientes, demostrando de esta manera, la alta confianza en los emprendedores por su incansable esfuerzo, resiliencia y compromiso diario en sacar adelante sus negocios.
«El hecho de que casi 6 de cada 10 de nuestros clientes emprendedores sean mujeres no es una casualidad, es el reflejo de un compromiso genuino con el cierre de brechas y el desarrollo equitativo. Cuando el sistema financiero confía en una mujer, no solo está impulsando un negocio, sino que genera un efecto multiplicador inmediato en el bienestar de su familia, la educación de sus hijos y el progreso de su comunidad. Ellas son la verdadera base de la resiliencia económica en el Perú», destaca Claudia Sánchez, gerente de División de Desarrollo Sostenible y Clientes de Financiera Confianza.
Asimismo, la transición ecológica ha sido clave en el último año con más de 67 millones de soles otorgados en Financiamiento Verde, donde la mujer también tiene relevancia al representar más del 36% en la demanda de este financiamiento.
Todo este esfuerzo de inclusión financiera se sostiene sobre un portafolio sólido y maduro que, al cierre de marzo de 2026, supera los 2,583 millones de soles de saldo capital, reafirmando el compromiso de la entidad con el progreso sostenible del país desde sus cimientos.
