Ante el descenso de las temperaturas, el Ministerio de Salud (Minsa), a través del Instituto Nacional de Salud (INS), recomienda fortalecer el sistema inmunológico mediante una alimentación balanceada, rica en vitaminas y minerales.
El Lic. César Domínguez, nutricionista del INS, explicó que en invierno el organismo enfrenta condiciones de frío y menor exposición solar, por lo que una adecuada alimentación cumple un rol clave en la protección de la salud. “No solo es importante la cantidad de alimentos, sino su calidad, priorizando aquellos que aporten vitaminas y minerales esenciales para reforzar las defensas del organismo”, señaló.
Defensas fuertes desde la alimentación
Entre los nutrientes fundamentales destacan las vitaminas C, A y E, así como minerales como el hierro, zinc y selenio, que contribuyen al adecuado funcionamiento del sistema inmunitario. La vitamina C, presente en frutas como naranja, mandarina, piña, cocona, papaya, aguaymanto y camu camu, favorece la respuesta del organismo frente a infecciones.
La vitamina A, que se encuentra en alimentos como hígado, lácteos, huevo, zanahoria, zapallo, camote y verduras de hoja verde, ayuda a mantener en buen estado las mucosas respiratorias, consideradas la primera barrera de defensa del organismo.
Asimismo, la vitamina E, presente en cereales integrales, palta, higos, frutos secos y aceite de oliva, contribuye a mejorar la respuesta inmunológica. En tanto, minerales como el hierro, zinc y selenio; participan en la producción y funcionamiento de las células de defensa, y se obtienen de alimentos como pescados oscuros (anchoveta, bonito), vísceras como la sangrecita y menestras.
El INS también recomendó incorporar refrigerios nutritivos, accesibles y de fácil preparación en la dieta diaria. Entre las opciones destacan el pan con tortilla de atún y brócoli, acompañado de bebidas naturales como quinua con frutas, así como preparaciones a base de sangrecita con refrescos de cocona o maracuyá.
Los especialistas enfatizaron que los niños, gestantes y adultos mayores constituyen los grupos más vulnerables, por lo que requieren especial cuidado en su alimentación. En el caso de los menores de seis meses, se recomienda la lactancia materna exclusiva como principal medida de protección.
Finalmente, recordaron que una alimentación saludable debe complementarse con actividad física, buenos hábitos como el lavado frecuente de manos, la ventilación de los ambientes y el cumplimiento del esquema de vacunación.
