Día de la madre: el 50% de las madres peruanas posterga su salud visual por priorizar los gastos de sus hijos

En el marco de las celebraciones por el Día de la Madre, una realidad preocupante sale a la luz: la salud visual de las mamás peruanas ha pasado a un segundo plano. Según un reciente sondeo realizado por Laboratorios Lansier, la cultura del «sacrificio maternal» está llevando a que miles de mujeres pospongan sus revisiones oftalmológicas, priorizando el bienestar económico y médico de sus hijos por encima del suyo.

El estudio, que consultó mayoritariamente a mujeres entre los 31 y 40 años, revela que el 50.9% de las madres admite haber postergado su revisión visual en el último año por una «prioridad económica», prefiriendo invertir ese presupuesto en las necesidades de sus dependientes. Asimismo, un 33% de las encuestadas señala que, aunque cumple puntualmente con las citas médicas de sus hijos, ignora por completo las propias.

El peligro de los síntomas «leves» y la automedicación El agotamiento diario ya se refleja en los diagnósticos: el 38.7% de las participantes padece de condiciones como Ojo Seco o Blefaritis, frecuentemente asociadas a la fatiga visual y el uso prolongado de pantallas. Sin embargo, ante señales como ardor o enrojecimiento, la reacción inmediata no suele ser la búsqueda de un especialista.

El sondeo advierte que un 42.5% de las madres prefiere utilizar gotas o colirios por recomendación de la farmacia o conocidos, un hábito que puede enmascarar enfermedades severas. “Es común que las madres asuman el ardor ocular como un cansancio pasajero. Sin embargo, el uso de fármacos sin receta, especialmente aquellos que contienen corticoides, puede elevar la presión ocular y desencadenar daños irreversibles”, advierte la Dra. Marleni Mendoza, médico oftalmólogo y asesora científica de Laboratorios Lansier.

La amenaza silenciosa no se detiene Al igual que ocurre con el glaucoma, la falta de dolor genera una falsa sensación de seguridad. El 19.8% de las madres no considera urgente ir al médico simplemente porque «no presenta síntomas». A esto se suma que, pese a que el 42.7% reconoce que el glaucoma es una enfermedad peligrosa, aún no se ha realizado un descarte de presión ocular.

“El mejor regalo que una madre puede recibir y darse a sí misma es la salud. Si mamá no ve bien, su capacidad para cuidar y disfrutar de su familia se ve comprometida. No debemos esperar a que un síntoma sea invalidante para acudir al especialista”, recalca la Dra. Mendoza.

Para combatir el descuido visual y prevenir enfermedades graves, la experta recomienda:

  1. Agendar un chequeo preventivo anual: Es vital romper el ciclo de postergación por motivos económicos. Un examen completo con medición de presión ocular permite detectar patologías antes de que causen daños permanentes, asegurando la independencia y el bienestar de la madre.
  2. Evitar la automedicación ante la fatiga: Ante la alta incidencia de ojo seco, el uso de gotas recomendadas en farmacias es un riesgo innecesario. Cualquier tratamiento para el ardor o enrojecimiento debe ser supervisado por un oftalmólogo para evitar complicaciones como el glaucoma secundario.
  3. Liderar la cultura de prevención familiar: Dado que la genética es un factor clave, las madres deben liderar con el ejemplo. La prevención debe ser una norma establecida en el hogar y no una reacción tardía ante el dolor o la pérdida de visión.

Finalmente, la asesora científica de Laboratorios Lansier recalca que el diagnóstico temprano es la única vía para preservar la calidad de vida. “No hay que esperar a notar visión borrosa o zonas oscuras para acudir al oftalmólogo. Un control oportuno puede prevenir una pérdida visual irreversible y garantizar que la salud de mamá no sea el sacrificio del hogar”, concluye.

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