Al cierre de 2025, 117,8 millones de personas permanecían desplazadas por la fuerza en el mundo, según el más reciente Informe de Tendencias Globales de ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados. Esta cifra incluye a quienes tuvieron que dejar sus hogares por conflictos, violencia, persecución o violaciones de derechos humanos, ya sea cruzando una frontera o desplazándose dentro de su propio país.
Dentro de este universo, 41,6 millones eran personas refugiadas; es decir, personas que salieron de su país y requieren protección internacional. A ellas se suman 9 millones de solicitantes de asilo que esperan una resolución sobre sus casos, así como 68,7 millones de personas desplazadas internas.
En la América Latina, el desplazamiento forzado alcanzó los 22,8 millones de personas, la cifra más alta a nivel global. En este contexto, Perú ocupa un lugar clave en esta respuesta regional: ha recibido a más de 1,66 millones de personas forzadas a huir de Venezuela, ubicándose como el segundo país de acogida de esta población en la región. Asimismo, Lima concentra cerca de un millón de ellas, la mayor presencia fuera de su país de origen.
Frente a esta realidad, la integración local se vuelve una respuesta fundamental. “Garantizar acceso a documentación, salud, educación, empleo y medios de vida permite que las personas refugiadas reconstruyan sus proyectos de vida y contribuyan activamente al desarrollo de las comunidades que las acogen. Cuando las personas refugiadas encuentran seguridad y oportunidades, la integración beneficia a toda la sociedad”, señala Laura Almirall, Representante de ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, en el Perú.
Como parte de las actividades por el Día Mundial del Refugiado (20 de junio), ACNUR organizará este sábado una jornada de integración abierta en la Alameda Palestina, en San Juan de Lurigancho, de 10:00 a. m. a 2:00 p. m. La actividad incluirá conciertos de artistas refugiados, una feria de emprendimientos con productores peruanos y de la comunidad refugiada, así como servicios de orientación legal y de salud para toda la comunidad.
El evento es organizado por ACNUR en coordinación con la Municipalidad de San Juan de Lurigancho, con el apoyo de KOICA y la participación de Encuentros, World Vision y Socios en Salud. La jornada busca promover espacios de encuentro entre personas refugiadas y comunidades de acogida, y visibilizar cómo la solidaridad puede traducirse en convivencia, inclusión y apoyo mutuo desde lo local.
Esta fecha representa una oportunidad para mirar más allá de las cifras y reconocer las historias de resiliencia, trabajo y esperanza de quienes se han visto forzados a huir. También recuerda que la integración local no es solo una respuesta humanitaria, sino una vía concreta para fortalecer comunidades más inclusivas y solidarias.