Loreto: más de 300 familias nativas transforman su economía con impulso productivo del Midis a través de Foncodes

En el corazón de la Amazonía loretana, donde las comunidades conservan saberes ancestrales, más de 300 familias del distrito de Morona (Datem del Marañón) vienen transformando su día a día gracias a la asistencia técnica y oportunidades concretas para fortalecer su economía familiar, a través del proyecto Haku Wiñay/Noa Jayatai.

Esta iniciativa de Foncodes, programa del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), promueve el impulso productivo combinando tradición y técnica.

En comunidades como Puerto Alegría, Patria Nueva, San Martín y Pinshacocha, asentadas en la quebrada Pushaga y habitadas principalmente por el pueblo chapra, la rutina ha cambiado. Entre cultivos de hortalizas, siembra de tubérculos y la crianza de animales menores, las familias han comenzado a diversificar su producción. A ello se suma la elaboración de abonos orgánicos y el impulso de pequeños emprendimientos agropecuarios, de artesanía y de servicios.

En este sentido, resulta fundamental destacar a los yachachiq como actores clave del proceso. Estos líderes locales, con conocimiento práctico del territorio, acompañan a las familias paso a paso. Ellos no solo transmiten conocimientos, sino que comparten y adaptan técnicas que respetan el entorno y potencian los recursos disponibles.

El impacto de estas acciones se refleja en toda la región Loreto. Foncodes llega a más de 3200 hogares de comunidades rurales en distritos como San Pablo, Emilio San Martín, Manseriche, Morona, Punchana, Santa Cruz, Fernando Lores y Mazán, con una inversión que supera los 21 millones de soles. La apuesta es clara: fortalecer capacidades para generar ingresos sostenibles.

Feria Izapnego Ichinco
La I Feria Agropecuaria y Gastronómica Izapnego Ichinco —del productor al consumidor— consolidó el esfuerzo de las familias emprendedoras en Puerto Alegría. El evento, organizado por Foncodes, el núcleo ejecutor y la Municipalidad Distrital de Morona, reunió una variada oferta que incluyó pollos parrilleros, gamitana, panadería artesanal, derivados de cacao y medicina natural.

Más allá del intercambio comercial, la feria se estableció como un espacio estratégico para el intercambio de conocimientos y la revalorización de la identidad local. Esta jornada no solo dinamizó la economía de la zona, sino que evidenció los resultados del acompañamiento técnico en la mejora de la producción y el fortalecimiento de la seguridad alimentaria en la región.

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