La estructura laboral de las madres en el Perú atraviesa una transformación significativa, debido a que cada vez más madres peruanas están apostando por generar sus propios ingresos a través de emprendimientos. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), casi 5 de cada 10 madres en el Perú trabaja de forma independiente, una tendencia hacia la autonomía financiera y la creación de nuevas oportunidades de crecimiento para sus familias.
Rosario Cruz, docente de negocios y emprendimiento de la Escuela de Educación Superior CERTUS, señala que la forma en que muchas madres generan ingresos ha evolucionado en los últimos años. “Hoy muchas personas ya no solo buscan cubrir gastos del día a día, sino desarrollar negocios con potencial de crecimiento, aprovechando herramientas digitales y redes sociales”, explica.
En ese contexto, la especialista sostiene que negocios vinculados a ventas digitales, servicios personalizados, gastronomía, belleza y creación de contenido vienen creciendo porque permiten empezar con poca inversión y horarios más flexibles.
“Muchas madres están apostando por negocios que no requieren grandes inversiones, pero sí organización y una estrategia digital clara. Las redes sociales han abierto oportunidades para vender productos, ofrecer servicios y conectar con nuevos clientes”, añade.
Para aquellas madres que buscan dar el primer paso hacia la independencia económica, la especialista identifica tres áreas con alto potencial:
- Servicios basados en conocimiento: tutorías virtuales, creación de contenido y gestión de redes sociales, consultorías o servicios administrativos que requieren poca inversión inicial.
- Venta de productos especializados: negocios con propuestas de valor diferentes, como productos ecoamigables o alimentos saludables, que pueden impulsarse desde redes sociales sin necesidad de una tienda física.
- Servicios de cuidado y bienestar: soluciones orientadas al acompañamiento y atención de adultos mayores, un sector con demanda creciente.
Cruz advierte que uno de los errores más frecuentes al iniciar un negocio es querer crecer demasiado rápido o endeudarse sin planificación. Por ello, recomienda validar primero la idea, identificar una necesidad concreta y reinvertir progresivamente las ganancias. Asimismo, realizar evaluaciones periódicas del negocio y recibir comentarios de los clientes puede contribuir a ajustar las estrategias y a identificar nuevas oportunidades de mejora.
“Muchas veces se cree que para empezar se necesita mucho dinero, pero hoy existen herramientas digitales accesibles que permiten iniciar de forma más estratégica. Lo importante es construir el negocio paso a paso”, señala.
Además, destaca que la capacitación sigue siendo clave para sostener un negocio en el tiempo. “Contar con educación financiera permite tomar mejores decisiones y lograr que un negocio pueda crecer de manera más sostenible”, concluye.