Cada 30 de mayo, el Perú celebra el Día de la Papa, una fecha
que reconoce a uno de los cultivos más representativos del país y, sobre todo, a las
personas que trabajan la tierra para hacerlo posible. Para muchos agricultores, estar
comunicados no es un lujo: es una herramienta diaria para coordinar jornadas, consultar
precios, contactar compradores, organizar transporte o mantenerse cerca de la familia.
En ese contexto, Bitel cuenta con el Plan Papa, una alternativa prepago pensada para
quienes necesitan una opción práctica, accesible y sin recibos mensuales. El plan busca
responder a una realidad concreta: muchas personas viven o trabajan en zonas alejadas,
donde ir constantemente a un centro de atención puede tomar tiempo, dinero y esfuerzo.
La propuesta también conecta con un símbolo muy peruano. La papa no solo está presente
en la mesa de millones de familias; también forma parte de la identidad del país. Por eso,
Bitel creó a Papín, una mascota inspirada en este alimento icónico, transformándolo en un
personaje cercano, tecnológico y fácil de reconocer. Con él, la marca busca hablar de
conectividad desde algo familiar para los peruanos: lo nuestro, lo cotidiano y lo que nace de
la tierra.
El Plan Papa permite acceder a beneficios mediante recargas o paquetes, ayudando a que
cada usuario active el servicio según su necesidad. Al activar el plan junto al paquete Papa,
los usuarios pueden contar con datos en alta velocidad, llamadas ilimitadas a todo destino
nacional, SMS y WhatsApp ilimitado por 30 días, de acuerdo con las condiciones vigentes.
En el Día de la Papa, Bitel busca resaltar no solo el valor de este cultivo, sino también la
importancia de seguir acercando servicios móviles a quienes sostienen una parte
fundamental de la alimentación y la identidad del Perú. A través del Plan Papa y de Papín,
la marca conecta un símbolo tradicional con una necesidad actual: estar comunicados de
manera simple, flexible y accesible.