Dolores de cabeza frecuentes, mareos, fatiga o visión borrosa pueden ser
algunas señales asociadas a la hipertensión arterial. Sin embargo, en la mayoría de los casos,
esta enfermedad puede desarrollarse silenciosamente durante años sin presentar síntomas
evidentes, lo que dificulta su detección temprana y aumenta el riesgo de complicaciones graves
como infartos, accidentes cerebrovasculares (ACV), insuficiencia renal y enfermedades
cardíacas.
En el Perú, más de 5 millones de personas viven con hipertensión arterial, según cifras del
Ministerio de Salud (MINSA). Ante ello, especialistas alertan sobre la necesidad de fortalecer la
prevención y promover controles regulares, especialmente porque muchas personas
desconocen que padecen esta enfermedad.
“Muchas personas descubren que tienen hipertensión recién después de presentar alguna
complicación o durante un chequeo médico, ya que es una enfermedad que puede avanzar
silenciosamente durante años sin síntomas evidentes. Cuando no se controla adecuadamente,
no solo afecta al corazón, sino también a órganos vitales como el cerebro y los riñones. Por eso
es fundamental promover controles regulares y entender que el cuidado cardiovascular requiere
seguimiento constante y un enfoque integral”, señala Milton Rodríguez Zúñiga, asesor médico de
Boehringer Ingelheim.
Además de factores ampliamente conocidos como el sedentarismo, el sobrepeso o la diabetes,
existen otros elementos menos visibles que también pueden incrementar el riesgo de
hipertensión. Entre ellos destacan el estrés crónico, los trastornos del sueño, el consumo
excesivo de sodio, el tabaquismo, el consumo frecuente de alcohol e incluso los antecedentes
familiares de enfermedades cardiovasculares.
¿Cómo prevenir y controlar la hipertensión?
Entre las principales recomendaciones del especialista de Boehringer Ingelheim destacan:
- Realizar controles periódicos de la presión arterial, incluso cuando no existan síntomas.
- Mantener la continuidad en el tratamiento médico y evitar suspender la medicación sin
supervisión profesional. - Reducir el consumo de sal y moderar la ingesta de alimentos ultraprocesados.
- Incorporar actividad física y hábitos de descanso adecuados dentro de la rutina diaria.
- Acudir a chequeos preventivos para monitorear otros factores de riesgo cardiovascular
como los niveles de colesterol, de la glucosa y los marcadores renales. - Prestar atención a antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares y
consultar oportunamente con un especialista.
Life Forward
Detectar la hipertensión a tiempo puede marcar una diferencia significativa en la calidad y
expectativa de vida de las personas. En un contexto en el que las enfermedades
cardiovasculares continúan siendo una de las principales causas de muerte a nivel global, la
prevención y el monitoreo constante resultan claves para reducir riesgos y evitar complicaciones.