Carlos Palma se sumó como invitado a Me Caigo de Risa y sorprendió al revelar que, pese a su amplia trayectoria en el humor, aceptó el reto con inseguridad.
“Me dio mucho miedo y mucha tensión al principio porque decía: ‘Ay, qué difícil’. En El Gran Chef uno viene a competir y a cocinar lo mejor posible, pero aquí yo sentía que tenía que venir a ser gracioso. Y ser gracioso es un peso muy fuerte”, confesó.
Lejos de sentirse más cómodo por dedicarse a la comedia, Palma aseguró que eso aumentó la presión. “Peor pues que te digan comediante. Hace más peso hacer reír, porque si te dicen que eres cantante y haces reír, genial. Pero si eres comediante y no haces reír, es fracaso pues”, comentó entre risas.
Sin embargo, una vez dentro de la dinámica del programa, el humorista terminó disfrutando de la experiencia. “Uno siempre dice: ‘Vengo a jugar, no vengo a ganar’. Pero cuando estás ahí, en el calor del set, con Peláez y los amigos, se vuelve una competencia de verdad.”, relató.
Entre las dinámicas que más lo sorprendieron destacó el escenario inclinado, una de las pruebas más emblemáticas del programa. «Quería hacer cosas divertidas, pero todo pasa tan rápido. En la preparación ves al equipo y sientes que algo fuerte va a pasar. Luego estás ahí y todo ocurre volando”, señaló.
El comediante también destacó el compañerismo del elenco y aseguró que se sintió especialmente cómodo compartiendo set con varios amigos de larga data, entre ellos Renzo Schuller y Alicia Mercado.
“Todos son grandes amigos, pero siempre tengo una afinidad especial con Renzo porque hemos trabajado juntos para algunas marcas, y con Alicia porque siempre hemos tenido una linda amistad”, afirmó.
Finalmente, Palma consideró que el éxito de Me Caigo de Risa radica en la espontaneidad que transmite al público. “Lo más importante es que todo es real. Nosotros de verdad no sabemos qué va a pasar. No hay nada preparado ni nos dan los temas por adelantado. Venimos a improvisar y a pasarla bien. Creo que eso es lo divertido: jugar nosotros y transmitir ese vértigo a la gente”, concluyó.