Cómo deberían adaptarse la arquitectura limeña al frío extremo y la humedad

Ante el aumento del frío y la humedad, la arquitectura en Lima debe adaptarse con soluciones bioclimáticas que protejan el hogar y la salud de las personas. Actualmente, más del 30 % de las enfermedades respiratorias en invierno se relacionan con viviendas mal acondicionadas, según el Ministerio de Salud.

Con el invierno limeño alcanzando niveles críticos de humedad y temperaturas que bajan hasta los 12 °C y que, incluso pueden caer por debajo de los 9 °C, en algunas zonas como Villa María del Triunfo, según el Senamhi, la necesidad de adaptar las viviendas se vuelve urgente. En otros distritos como Jesús María, Carabayllo o San Juan de Lurigancho, la humedad puede mantenerse en un 95 % durante varios días consecutivos, generando ambientes fríos, húmedos y propensos a enfermedades respiratorias.

Bajo este contexto, José Ignacio Pacheco, decano de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad de Artes y Ciencias de América Latina (UCAL Universidad de Artes y Ciencias de América Latina (UCAL), explica que el problema no es solo de temperatura, sino la forma en que están diseñadas las casas en Lima. “En algunos casos no se han contemplado medidas como el aislamiento térmico o la protección contra la humedad. Y con las temperaturas descendiendo, es fundamental incorporar elementos bioclimáticos simples y accesibles que puedan mejorar la calidad de vida de los limeños”, señaló.

Frente a esta problemática, el experto sugirió algunas recomendaciones que pueden aplicarse en viviendas ya construidas o en obras nuevas:

  1. Aislar las paredes con materiales térmicos: Utiliza planchas de poliestireno expandido (tecnopor) y paneles de fibra mineral, artificial o natural entre las paredes interiores. Esto puede reducir la pérdida de calor y disminuir la sensación de frío dentro de la casa.
  2. Mejorar ventanas y puertas: Sellar bordes con burletes o cintas de goma evita filtraciones de aire y pérdida de temperatura. Si es posible, reemplazar ventanas de vidrio simple por vidrio doble o laminado también ayuda a conservar el calor.
  3. Controlar la humedad interior: Colocar deshumidificadores o usar carbón activado en espacios cerrados permite reducir el exceso de humedad. También es útil ventilar diariamente por al menos 10 minutos, aunque el clima sea húmedo.
  4. Aprovechar la orientación solar: Las fachadas que reciben luz directa en la mañana deben tener ventanas amplias para captar calor. Durante la noche, se recomienda cubrirlas con cortinas térmicas gruesas.
  5. Optar por materiales tradicionales bien aplicados: “El uso de quincha, barro o adobe, cuando se trabaja adecuadamente, puede ofrecer una mejor regulación térmica y ser más
    efectivo frente a la humedad que muchas soluciones modernas mal aplicadas”, explica el académico de UCAL.Sobre todo restaurar las partes afectadas, si la vivienda está construida con estos materiales tradicionales.
    José Ignacio Pacheco, señala que para quienes están por iniciar una construcción, recomienda aplicar principios de la arquitectura bioclimática: orientar los ambientes según el sol, usar techos inclinados que drenen la humedad, incorporar ventilación cruzada y considerar materiales con propiedades térmicas. Y sobre todo aplicar impermeabilizante sobre los cimientos de manera que la humedad no se transmita a las paredes de la vivienda

La integración entre tradición constructiva e innovación, más horas de talleres y la guía de referentes académicos como los de la carrera de Arquitectura de UCAL, puede transformar el entorno urbano en un espacio donde mantenerse seco y abrigado no sea un privilegio, sino un derecho básico. “Pensar en arquitectura no es solo diseñar bonito, sino crear bienestar y salud desde el espacio en que vivimos. Esos son temas que todo buen arquitecto debe considerar”, concluye José Ignacio Pacheco.

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