La transición hacia el primer empleo sigue siendo un reto para miles de jóvenes. Según el INEI, entre junio y agosto de 2025 más de 59 mil jóvenes de entre 14 y 24 años dejaron de trabajar en Lima Metropolitana, reflejando las dificultades de inserción laboral que enfrenta este grupo etario.
Alicia Gallo, jefa de la Oficina de Desarrollo Profesional de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (UARM), señaló que el mayor desafío para los jóvenes es demostrar que pueden generar valor en las organizaciones. “Construir un perfil sólido va más allá de la formación académica; requiere experiencias reales, habilidades blandas y, sobre todo, competencias digitales”, destacó.
La especialista compartió cinco recomendaciones para potenciar la empleabilidad desde la etapa universitaria:
Construye experiencia temprana. Participa en prácticas, pasantías o emprendimientos que te acerquen a la dinámica laboral y fortalezcan tu CV.
Involúcrate en voluntariados o proyectos sociales. Estas actividades refuerzan liderazgo, trabajo en equipo y responsabilidad social.
Apuesta por la formación continua. Cursos y especializaciones permiten adaptarse a un mercado cambiante.
Desarrolla habilidades digitales. Dominar Excel, Power BI, marketing digital o programación es hoy un diferenciador clave.
Cuida tu presencia digital. Un perfil actualizado en LinkedIn y una huella digital profesional aumentan la visibilidad ante reclutadores.
Desde UARM, se impulsa un enfoque de formación con propósito y programas de empleabilidad para que los estudiantes desarrollen competencias que les permitan acceder a oportunidades laborales de calidad. “El empleo es un proyecto de vida y una herramienta de desarrollo personal y social”, concluyó Gallo.
