400 mil familias de comunidades rurales sierra y selva usan tecnologías productivas

La forma empírica en que se ejecutaban las actividades productivas básicas aplicadas a la agricultura familiar en las comunidades rurales de la sierra y la selva va quedando en el pasado, para dar paso al uso de las tecnologías productivas de la mano del proyecto Haku Wiñay/Noa Jayatai de Foncodes, programa nacional del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis).

Esta innovación aplicada en la agricultura familiar y los emprendimientos, viene generando un cambio positivo en la seguridad alimentaria y en mejora de los ingresos económicos de 433 085 hogares usuarios de 2629 centros poblados de 761 distritos, 158 provincias en 23 departamentos del país. Esto, con una inversión de S/2277.6 millones de soles.

Riego tecnificado, cultivo de hortalizas en huertos familiares a campo abierto y en fitotoldos, cultivos hidropónicos, producción de abonos orgánicos (compost y biol), miniparcelas de cultivos de granos y tubérculos con semillas certificadas, crianza tecnificada de animales menores (cuyes, gallinas y cerdos) son algunas de las tecnologías productivas que vienen implementando Foncodes, a través de Haku Wiñay (en la sierra) y Noa Jayatai (en la selva), mediante un proceso de capacitación y asistencia técnica a cargo de especialistas y los yachachiq (llamado ‘maestro campesino’ que sabe y enseña).

En el caso del sistema de riego presurizado (por goteo y microaspersión) se aplica utilizando tuberías, mangueras y aspersores para el óptimo uso del agua en cultivos agropecuarios. Con esta tecnología se puede obtener hasta tres cosechas al año de habas, papa, maíz, alfalfa, hortalizas y otros cultivos.

El fitotoldo es otra tecnología que regula las condiciones técnicas y ambientales (temperatura, humedad relativa, luminosidad) para la producción de hortalizas diversas como zanahoria, lechuga, espinaca, betarraga, plantas aromáticas, frutales y otros, lo que permite garantizar la seguridad alimentaria en zonas con climas extremos.

Uso de los abonos orgánicos (compost, biol) para la agricultura familiar
El compost, de sencilla preparación y fácil aplicación, se obtiene de la mezcla de restos vegetales y animales que se descomponen de forma natural por la acción de microorganismos; mientras que el biol es el resultado del proceso de fermentación y descomposición de los materiales orgánicos en biodigestor, y es excelente fertilizante foliar para potenciar cultivos de papa, maíz, trigo, haba, frutales y otros.

Otra de las innovaciones que inciden directamente en la vida de las familias del campo está referido a la crianza tecnificada de animales menores como cuyes y gallinas, que permite obtener carne y huevos de alto nivel proteico para el consumo de las familias; y la venta de los excedentes incrementa los ingresos monetarios.

La tecnología de la vivienda mejorada comprende el reordenamiento de los ambientes, uso de cocina mejorada, consumo de agua segura y manejo de residuos sólidos.

Estas y otras tecnologías productivas desarrolladas por el proyecto Haku Wiñay /Noa Jayatai son muy flexibles y se adecúan a las condiciones económicas, sociales y culturales de las familias rurales, teniendo en cuenta el enfoque agroecológico y de interculturalidad (respeto por los usos y costumbres en los territorios).

Los yachachiq capacitan, sensibilizan y motivan a los hogares sobre las buenas prácticas y tecnologías productivas que pueden aplicarse en los sistemas de producción familiar con metodologías participativas y aprendizajes.

Con la asistencia técnica, basada en la metodología ‘aprender haciendo’, se trasmite conocimientos y técnicas hogar por hogar para fortalecer sus capacidades con innovaciones tecnológicas productivas sencillas y de bajo costo.

Las familias usuarias, al fortalecer sus capacidades, aprenden a incrementar su producción y productividad para el autoconsumo, y los excedentes pueden venderse en mercados locales y regionales.

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