En el Perú, hablar de personas refugiadas no debería limitarse únicamente al momento en que dejan su país, sino también incluir cómo reconstruyen su vida, se integran y aportan a las comunidades que las acogen. Con más de 1,6 millones de personas que han tenido que salir de Venezuela, Perú es el segundo país que más las acoge. De ellas, más de medio millón son solicitantes de refugio.
Bajo esa premisa, ACNUR -la Agencia de la ONU para los Refugiados– ha lanzado, en nuestro país, la campaña “Solidaridad +51”, una iniciativa que tiene como objetivo visibilizar el aporte de las personas refugiadas al desarrollo del país, reconociendo y resaltando una de las características más representativas de los peruanos: la solidaridad para acoger a quienes vienen de fuera.
La campaña, realizada con apoyo del Gobierno de Canadá y la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA), pondrá el foco en las historias reales de personas que, tras huir de situaciones extremas, como violencia, persecución o graves crisis en sus países de origen, hoy contribuyen al país desde diversos ámbitos, como el trabajo, el deporte, la educación y el emprendimiento.
La propuesta también se apoya en evidencia concreta: un estudio del Banco Mundial y ACNUR muestra que, por cada sol invertido en integración entre 2018 y 2022, el Perú obtuvo un retorno cercano a tres soles.
Una iniciativa para promover empatía y reconocimiento
“El nombre ‘Solidaridad +51’ alude al prefijo telefónico del Perú y a 1951, año en que se adoptó la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, que en 2026 conmemora su 75 aniversario. Esta campaña busca poner rostro a lo que dicen los datos y recordar que, detrás de cada cifra, hay personas que reconstruyen su vida y aportan cada día a las comunidades donde viven”, señaló Laura Almirall, Representante de ACNUR en el Perú. “Nadie elige ser refugiado, pero todos podemos elegir responder con empatía y solidaridad”, agregó.
Durante los próximos meses, la iniciativa dará paso a diversas actividades, como eventos deportivos y culturales en Lima. Además, con el objetivo de amplificar el mensaje de solidaridad, empatía y reconocimiento de la campaña, se han instalado paneles en la vía pública en distritos con alta presencia de población refugiada, como San Juan de Lurigancho, San Martín de Porres y Chorrillos.
