Kia reafirma su compromiso con el deporte y el movimiento al convertirse en el Mobility Partner oficial del IRONMAN 70.3 Perú, una de las pruebas de triatlón más exigentes y emocionantes del calendario deportivo. Este domingo 26 de abril, la Costa Verde será el escenario donde más de 1,400 atletas pondrán a prueba su resistencia física y mental en un reto que combina 1.9 km de natación, 90 km de ciclismo y 21km de carrera pedestre.
Como aliado clave del evento, Kia desplegará una flota de vehículos diseñada para acompañar cada kilómetro del desafío. Esta estará conformada por tres unidades de la nueva pickup Kia Tasman, una Sportage y una EV5, incorporando así potencia, versatilidad y un enfoque de movilidad sostenible. Estos modelos cumplirán un rol fundamental en la asistencia en ruta, logística y organización, asegurando que la competencia fluya con precisión y eficiencia.
El evento reunirá a cerca de 1,400 atletas —800 peruanos y 600 extranjeros—, consolidando su crecimiento con 150 participantes más que en la edición anterior. Además, se proyecta la asistencia de aproximadamente 8,000 espectadores a lo largo del circuito de la Costa Verde, reafirmando su posicionamiento como uno de los encuentros deportivos más convocantes del país.
Con una sólida trayectoria apoyando eventos deportivos de talla mundial como la FIFA y el Australian Open, Kia refuerza también su vínculo con el triatlón, disciplina en la que participa como aliado estratégico desde hace tres años.
“Kia es un movimiento que inspira, y no hay nada más inspirador que ver a estos atletas superar sus propios límites tras meses de preparación. Nuestra participación busca precisamente acompañar y potenciar ese espíritu”, señaló Martín Chavez, subgerente de marketing de Kia Perú.
A través de esta alianza, Kia no solo garantiza el soporte logístico del evento, sino que se posiciona como un socio que impulsa experiencias que conectan con un estilo de vida activo, sostenible y lleno de desafíos. Porque cuando el movimiento se convierte en inspiración, no hay meta imposible.
