Una gestión financiera precisa y eficiente es esencial para la sostenibilidad y el crecimiento de cualquier organización. Sin embargo, muchas empresas enfrentan errores recurrentes en sus operaciones contables, lo que limita la toma de decisiones estratégicas.
“Hoy en día, las empresas necesitan gestionar, coordinar y optimizar la función financiera de manera completa y coherente. Esta función ya no se limita únicamente al registro contable o al cumplimiento de obligaciones formales, sino que abarca un conjunto amplio de procesos. La creciente complejidad de los entornos regulatorios y operativos ha puesto de manifiesto la importancia de contar con estructuras financieras capaces de adaptarse y responder de forma integrada”, explica, Alicia Hurtado, Socia de Impuestos de EY Perú.
En ese sentido, Hurtado detalla cuáles son los errores más frecuentes identificados en la práctica empresarial actual:
- Información inexacta: Los estados financieros llegan a la gerencia con datos incorrectos o incompletos. Cuando esto ocurre, se pueden generar conclusiones equivocadas que podrían comprometer la correcta toma de decisiones.
- Reportes tardíos y solo enfocados en temas tributarios: Muchas empresas se preocupan solo por cumplir obligaciones fiscales y cronogramas tributarios. Por eso, entregan la información tarde y no preparan reportes mensuales completos que permitan ver cómo va realmente el negocio.
- Falta de coordinación para estimaciones NIIF: Las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) requieren estimaciones basadas en información que va más allá del ámbito contable. Sin embargo, muchas compañías asignan esta responsabilidad únicamente al contador, a pesar de que diversos datos esenciales deben ser proporcionados por otras áreas de la empresa.
- No validar información antes de emitir los estados financieros: Antes de la elaboración de los estados financieros, es indispensable contrastar la información con los libros auxiliares y el estado de comprobación. Establecer reuniones con los gerentes generales, de operaciones y con el equipo contable son fundamentales, la omisión de este paso deriva en errores de exactitud que luego se trasladan a los reportes gerenciales, afectando su credibilidad y utilidad.
“Algunas operaciones no son recogidas en los Estados Financieros, no por falta de capacidad, sino por falta de integración. Cuando la función financiera trabaja aislada, se vuelve vulnerable. Corregir estas brechas permite que la gestión financiera opere mientras la organización se enfoca en construir el futuro del negocio con un back office sólido y controlado”, concluye Alicia Hurtado, Socia de Impuestos de EY Perú.