Aunque el coxsackievirus, comúnmente conocido por causar la enfermedad de manos, pies y boca, suele asociarse a brotes frecuentes en niños pequeños, todavía existe mucha desinformación sobre cómo responde el organismo tras el contagio. Una de las preguntas más comunes entre padres de familia es si un niño queda inmunizado después de enfermarse o si puede volver a contagiarse tiempo después.
“El hecho de haber tenido coxsackievirus no garantiza inmunidad total”, explica Patricia Paredes, directora médica de Pacífico Salud. “Existen distintos subtipos del virus, por lo que un niño puede desarrollar defensas frente a uno, pero seguir siendo vulnerable a otros”.
El especialista señala que este tipo de infecciones suele incrementarse durante la temporada escolar debido al contacto cercano entre menores y a la facilidad con la que los virus se transmiten en espacios cerrados.
¿Cómo funciona la inmunidad frente al coxsackievirus?
Tras una infección, el organismo sí genera una respuesta inmune. Sin embargo, esta protección suele ser parcial y específica para la variante que causó el contagio.
“Muchas veces los padres creen que el niño ya no volverá a enfermarse, pero la inmunidad no funciona igual que en otras enfermedades virales más conocidas. Todo depende del subtipo y de cómo responda el sistema inmune de cada menor”, indica.
Además, recalca que la capacidad del cuerpo para enfrentar infecciones también está relacionada con hábitos cotidianos que muchas veces se descuidan.
¿Qué sí ayuda a fortalecer las defensas?
El especialista de Pacífico Salud recomienda enfocarse en medidas sostenibles y no en soluciones rápidas o suplementos sin indicación médica.
Entre las principales recomendaciones, destaca:
- Mantener horarios adecuados de sueño.
- Priorizar una alimentación balanceada y variada.
- Evitar el consumo excesivo de ultraprocesados.
- Promover actividad física y tiempo al aire libre.
- Mantener una buena higiene de manos en casa y colegios.
- Evitar enviar a niños enfermos a clases.
“No existe una fórmula mágica para evitar todos los virus, pero sí podemos fortalecer hábitos que ayudan al sistema inmunológico a responder mejor”, añade la especialista.
El pediatra señala que, ante el incremento de conversaciones sobre coxsackievirus en redes sociales y grupos de padres, es importante evitar la desinformación o la automedicación.
“Lo más importante es que los padres entiendan cómo funcionan este tipo de virus y sepan que las defensas no dependen únicamente de vitaminas o suplementos. El enfoque debe estar en prevención y hábitos saludables”, finaliza.