Una hospitalización prolongada puede transformar por completo la vida de una persona. La pérdida temporal de autonomía, las limitaciones físicas, la incertidumbre sobre la evolución de la enfermedad y el alejamiento de las actividades cotidianas suelen generan un importante impacto emocional.
En ese contexto, el Hospital Nacional Dos de Mayo (HNDM), del Ministerio de Salud (Minsa), brinda una atención integral a través de un equipo multidisciplinario conformado por médicos, enfermeras, psicólogos y trabajadores sociales, quienes actúan de manera articulada durante todo su proceso de recuperación.
La intervención psicológica es fundamental desde el inicio. Así lo explica Milagros Casanova, psicóloga clínica y psicoterapeuta del HNDM, quien señala que las personas internadas pueden experimentar ansiedad, tristeza, miedo, frustración y sentimientos de dependencia. En estancias prolongadas, también pueden aparecer síntomas depresivos, baja autoestima y sensación de soledad.
“El soporte emocional permite que el paciente comprenda mejor su proceso, fortalezca sus recursos personales y afronte la enfermedad con mayor estabilidad”, precisa la especialista.
En este abordaje, el cuidado de la salud mental es determinante. Se aplican diversas estrategias como la definición de metas alcanzables. Estas herramientas permiten fortalecer la resiliencia, enfrentar mejor las dificultades y mantener una actitud favorable frente al tratamiento.
El impacto de una hospitalización, sin embargo, no afecta únicamente a quien recibe atención. Los familiares y cuidadores también enfrentan una importante carga emocional significativa. La preocupación constante, el desgaste físico y mental, el temor ante posibles complicaciones y la necesidad de equilibrar responsabilidades personales, laborales y económicas pueden afectar significativamente su bienestar.
Por ello, los especialistas destacan la importancia de brindar apoyo psicológico tanto a pacientes como a sus familias. Este respaldo oportuno no solo mejora la experiencia durante la hospitalización, sino que también fortalece los vínculos familiares y contribuye a una mejor calidad de vida a lo largo del proceso de recuperación.