¡Qué ternura!, celebra el día del gato este 8 de agosto

Aunque muchas personas creen conocer muy bien a sus gatos, lo cierto es que los felinos tienen una habilidad particular: ocultar el dolor y el malestar. A diferencia de otras mascotas, suelen mantener un comportamiento aparentemente normal incluso cuando atraviesan problemas de salud, por lo que identificar pequeños cambios en sus hábitos puede marcar la diferencia entre una atención oportuna y una enfermedad que avance sin ser detectada.

En el marco del Día Internacional del Gato, Gabrica invita a los cuidadores a observar con atención las rutinas diarias de sus felinos. Un gato con un buen bienestar suele mantener un apetito estable, utilizar regularmente su arenero, acicalarse con frecuencia, mostrar curiosidad por su entorno y conservar el interés por el juego y la interacción. Cuando alguno de estos comportamientos cambia de forma repentina, es importante prestar atención.

«Los gatos son animales de hábitos. Cuando alguno de ellos cambia repentinamente, es importante no asumir que se trata de un simple capricho. Muchas veces es la forma que tienen de comunicar que sienten dolor, estrés o que existe una enfermedad en desarrollo», explica Michel Cardona, médico veterinario de Gabrica.

Cinco señales que deberían encender las alertas

1. Deja de comer

La pérdida de apetito nunca debe considerarse normal. Incluso un ayuno de pocas horas puede representar un riesgo importante para algunos gatos, especialmente aquellos con sobrepeso, por lo que requiere valoración veterinaria.

2. Permanece escondido constantemente

Si un gato que normalmente es sociable comienza a ocultarse durante largos periodos, podría estar experimentando dolor, enfermedad o niveles elevados de estrés.

3. Cambia sus hábitos en el arenero

Orinar o defecar fuera de la caja, aumentar o disminuir la frecuencia de uso o mostrar dificultad para hacerlo pueden ser señales de enfermedades urinarias, trastornos digestivos, problemas articulares o incomodidad con el arenero o la arena utilizada.

4. Se lame excesivamente

Aunque el acicalamiento es normal, cuando se vuelve compulsivo puede indicar estrés, alergias, dolor o enfermedades dermatológicas. 

5. Disminuye su actividad o deja de jugar

Un gato que pierde interés por el juego, duerme mucho más de lo habitual o deja de explorar merece una revisión médica para descartar enfermedades o molestias físicas.

Un bienestar integral va más allá de la alimentación

El bienestar felino depende de múltiples factores que deben abordarse de manera integral.

  • Salud digestiva: ofrecer una alimentación de alta calidad y formulada para sus necesidades ayuda a mantener una adecuada digestión y fortalece su bienestar general. Dietas especializadas como las de Hill’s o alimentos balanceados como Grand Vita pueden contribuir a este objetivo según la etapa de vida y las necesidades de cada gato.
  • Manejo del estrés: cambios de vivienda, remodelaciones, nuevos integrantes en la familia, viajes o incluso modificaciones en la rutina pueden generar ansiedad. El uso de feromonas sintéticas y algunas esencias florales como SoulPet desarrolladas para favorecer la tranquilidad pueden ser un apoyo, siempre bajo recomendación profesional.
  • Higiene del arenero: elegir una arena de buena calidad, controlar los olores y limpiar frecuentemente la caja reduce el rechazo al arenero y favorece el comportamiento natural del gato.  Arenas como Fresh Step que cuenta con carbón activado ayuda a inhibir los olores de origen bacteriano.
  • Medicina preventiva: mantener al día los esquemas de vacunación, desparasitación y controles veterinarios periódicos permite detectar enfermedades antes de que presenten síntomas evidentes. Zoetis y Holliday cuentan con alternativas para apoyar los programas de prevención recomendados por el médico veterinario.

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