Semana de la Lactancia Materna: preguntas más frecuentes sobre la alimentación del bebé

La lactancia materna es uno de los factores clave para el desarrollo del bebé, dado que aporta los nutrientes necesarios para su crecimiento, salud neurológica y contribuye a fortalecer su sistema inmunológico1,2. Asimismo, beneficia a la madre al favorecer la recuperación tras el alumbramiento, disminuir el riesgo de depresión postparto y reducir la probabilidad de presentar cáncer de mama y ovario y diabetes tipo 2 . En el Perú, el 71.1% de los niños menores de seis meses es alimentado con leche materna3, superando el promedio mundial que está en alrededor del 50%2.

De acuerdo con la Dra. Paola Díaz, médico general de Sanitas Consultorios Médicos, “es habitual que en las primeras semanas posteriores al parto surjan dudas acerca de la alimentación, por lo que es importante que toda madre pueda informarse antes y durante esta etapa sobre la técnica, el agarre y la conservación de la leche”.

Un desarrollo óptimo de la lactancia materna se apoya en un seguimiento profesional constante. Conscientes de este rol, Sanitas, promueve un enfoque de prevención activa acompañando de la mamá y el bebé desde el primer día. Para orientar a las familias en el día a día, la doctora Díaz aclara las siete dudas más recurrentes:

  1. ¿Cómo saber si el bebé está recibiendo suficiente leche?
    Es muy común dudar de la producción al notar los pechos más blandos con el paso de los días o al extraer poco volumen manualmente, pero esto solo refleja la adaptación natural del cuerpo a la demanda del bebé. Para verificar que la alimentación es adecuada, se debe observar que el lactante gane peso de forma constante en sus controles, moje entre cinco y seis pañales diarios con orina clara a partir del quinto día de nacido y se muestre tranquilo y satisfecho tras las tomas.
  2. ¿El llanto del bebé siempre indica que tiene hambre?
    El llanto es la vía principal de comunicación del lactante y puede responder a múltiples factores cotidianos que no están relacionados con la alimentación, como la necesidad de contacto físico para regular su temperatura y sentirse seguro, el cansancio, tener frío o calor, o requerir un cambio de pañal. Antes de asumir que se trata de apetito u optar por un suplemento, se aconseja evaluar una a una estas necesidades básicas, recordando que ofrecer el pecho brinda consuelo inmediato y estimula la producción de leche.
  3. ¿El dolor al amamantar es parte normal del proceso?
    La lactancia no debe doler; aunque es habitual sentir una leve sensibilidad al inicio, la presencia de molestias persistentes o grietas en los pezones suele indicar una técnica de agarre incorrecta o una postura inadecuada del bebé al succionar. Para corregirlo, se recomienda asegurar que la lactante abra ampliamente la boca y abarque una buena porción de la areola, y de no cambiar la situación y presentarse ante signos de inflamación, se sugiere acudir a una consulta médica para recibir pautas personalizadas.
  4. ¿Es necesario espaciar las tomas y ponerle horarios rígidos al bebé?
    Se aconseja alimentar al niño a libre demanda, es decir, ofreciendo el pecho cada vez que muestre señales tempranas de hambre, ya que su sistema digestivo procesa la leche materna con gran rapidez y es natural que requiera comer entre ocho y doce veces al día. Asimismo, es recomendable permitir que el lactante vacíe por completo una mama antes de ofrecerle la otra para asegurar que reciba tanto el líquido inicial como el del final de la toma, más rico en grasas saludables y favorece su saciedad.
  5. ¿La madre debe consumir ciertos alimentos o evitar otros para producir más leche?
    Ningún alimento o bebida por sí solo tiene la propiedad de incrementar el volumen de leche, ya que la producción depende directamente del estímulo de succión y del vaciado frecuente de los pechos. La recomendación es que la madre lleve una dieta equilibrada y se mantenga bien hidratada según su sed, evitando restricciones alimentarias innecesarias sin indicación médica para conservar su energía y bienestar general.
  6. ¿Se debe suspender la lactancia si la madre se enferma o toma medicamentos?
    En el caso de infecciones comunes como un resfriado o un malestar estomacal, el cuerpo de la madre produce defensas específicas que se transmiten al bebé a través de la leche antes de que ella presente síntomas, protegiéndolo activamente; además, la gran mayoría de los medicamentos habituales son compatibles con la lactancia. Se sugiere continuar amamantando, a la vez de reforzar la higiene de manos o usando mascarilla de ser necesario, y consultar con el médico ante cualquier prescripción de fármacos.
  7. ¿Cómo mantener la lactancia exclusiva durante el retorno laboral?
    El regreso al trabajo puede permitir dar continuidad con la lactancia si se planifica un banco de leche en el hogar tres o cuatro semanas antes del reingreso y se mantiene una rutina de extracción periódica durante la jornada para conservar la producción. El líquido debe almacenarse en recipientes aptos para alimentos debidamente rotulados con la fecha, respetando las pautas de conservación de hasta dos días en refrigeración y hasta tres meses congelada.
  8. ¿La leche materna pierde sus propiedades o se convierte en agua después del primer año?
    Su composición se adapta continuamente para seguir aportando defensas, proteínas, grasas y anticuerpos fundamentales para la salud del niño en crecimiento.
  9. ¿Se puede dar de lactar si la madre tiene implantes mamarios?
    Tener implantes no impide dar de mamar, ya que la mayoría de las intervenciones quirúrgicas respetan los conductos lácteos y los nervios de la mama, permitiendo una producción y flujo de leche totalmente normales.
  10. ¿Cómo influye el estrés en la producción de leche materna?
    El estrés elevado no interrumpe la producción, aunque puede liberar hormonas que dificultan temporalmente el reflejo de salida o expulsión, por lo que buscar un ambiente tranquilo y recibir apoyo familiar facilita que fluya con normalidad.
  11. ¿Es normal que un pecho produzca más leche que el otro?
    Es completamente normal que exista una asimetría en la producción entre ambos pechos debido a diferencias en la anatomía glandular o a una mayor preferencia del bebé por un lado al colocarse.
  12. ¿Es posible continuar esta práctica hasta los tres años o más?
    Es perfectamente factible y saludable, ya que la Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia exclusiva hasta los seis meses y complementada con otros alimentos por un periodo de dos años o más, dependiendo de cuándo lo decidan la madre y el niño.
  13. ¿Se puede dar de lactar estando embarazada de otro bebé?
    Es posible y seguro continuar amamantando durante un nuevo embarazo, siempre que no existan complicaciones médicas o riesgo de parto prematuro, pues el cuerpo responderá adecuadamente para nutrir tanto al bebé en desarrollo como al niño lactante.

Para favorecer una experiencia fluida, la Dra. Paola Díaz recomienda buscar asesoría sobre lactancia desde los controles prenatales y propiciar el contacto piel con piel inmediato tras el nacimiento. «Este es un proceso de aprendizaje compartido, y contar con acompañamiento profesional permite resolver dificultades a tiempo para lograr una práctica segura y satisfactoria», concluye.

Para contribuir con el acceso a salud de calidad y orientación preventiva, Sanitas Consultorios Médicos cuenta con especialistas en distintas áreas médicas para el acompañamiento y cuidado integral de sus pacientes. Más información en: www.sanitasperu.com.

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