Jugar fulbito los fines de semana no basta para cuidar la salud cardiovascular

Si pensabas que jugar una “pichanga” con tus amigos cada fin de semana era suficiente como actividad física para cuidar tu corazón, estás equivocado. El médico cardiólogo, Rubén Azañero Reyna, jefe del Departamento de Especialidades Médicas del Hospital Nacional Dos de Mayo (HNDM), recomendó que el ejercicio debe ser frecuente, por lo menos 30 minutos, cinco días a la semana, para cuidar la salud cardiovascular.

El Dr. Rubén Azañero destacó que mantener una alimentación saludable, realizar actividad física de manera regular, dormir las horas necesarias, evitar el consumo de tabaco y acudir, al menos una vez al año, a un chequeo médico son hábitos fundamentales para reducir el riesgo de enfermedades del corazón.

Indicó que la hipertensión arterial es un riesgo para la salud cardiovascular, ya que, si no es controlada, puede provocar un infarto, accidente cerebrovascular o insuficiencia cardíaca. Advirtió que, actualmente, hay personas menores de 40 años que acuden al HNDM por problemas de presión arterial elevada.

“La hipertensión arterial es una enfermedad que se presenta cuando la presión de la sangre que circula por las arterias se mantiene por encima de los valores normales. Con el tiempo, esta presión elevada daña las paredes de las arterias, afectando el adecuado funcionamiento de órganos vitales como el corazón, el cerebro, los riñones y la retina”, explicó el médico.
En ese sentido, el Dr. Rubén Azañero recomendó que además de la “pichanga” del fin de semana, se añada a la rutina semanal 30 minutos de caminata, de bicicleta o de natación. También se puede hacer sesiones cortas de ejercicios de fuerza como sentadillas, flexiones o pesas.

No abandonar la medicación

Respecto a las personas que ya padecen hipertensión arterial, el médico aconsejó cumplir con la medicación prescrita de manera diaria y permanente y adoptar hábitos de vida saludables. Advirtió que suspender o descuidar el tratamiento puede provocar un aumento de la presión arterial y desencadenar complicaciones graves, como un infarto de miocardio, un accidente cerebrovascular, insuficiencia renal o daño en otros órganos vitales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *