Una cibercrisis de proporciones críticas se desarrolla en el Perú actualmente, afectando simultáneamente a los sectores público y privado. Los ciberataques han dejado de ser incidentes aislados. Es decir, mientras una parte se hace pública, un volumen masivo de información sensible circula de forma secreta en el mercado clandestino de la Dark Web.
Según la tercera edición del informe “Análisis profundo no invasivo de exposición de datos y monitorización de la Dark Web”, elaborado por la Unidad de Ciberinteligencia de Soluciones Virtuales Perú®, y que próximamente se dará a conocer al público, la principal vulnerabilidad del ecosistema empresarial e institucional del país es la falta de visibilidad en la capa externa de la superficie de ataque.
“Este punto ciego actúa como un vector de entrada permanente, permitiendo que la información exfiltrada sirva de base para ejecutar campañas de ataques futuros, más elaborados y a mayor escala”, explica Jorge Román Deacon.
Ampliación del mapa de riesgo
Para esta edición, adelantan desde esta compañía, la investigación expandió su alcance analizando a 280 organizaciones pertenecientes a 14 sectores de la actividad económica nacional, incorporando por primera vez el monitoreo de embajadas y cámaras de comercio.
“El rastreo y vigilancia, ahora tiene un alcance de más de 70,000 mercados clandestinos en redes anónimas de la Darknet, cubriendo todas las capas de acceso: Pública, Registro, Restringida e Invitación”, manifiesta el ejecutivo.
Asimismo, menciona que, a diferencia de análisis previos enfocados estrictamente en datos y credenciales corporativas, el escenario actual revela una exfiltración masiva de datos críticos, tales como credenciales personales de trabajadores, archivos internos confidenciales, información de autocompletados de navegadores, cookies de inicio de sesión activa, llaves privadas criptográficas y detalles específicos del hardware comprometido junto con sus fechas de infección.
Infostealers con IA: la amenaza invisible
El hallazgo más alarmante, detectado por Soluciones Virtuales Perú®, es la intrusión de una nueva generación de infostealers (ladrones de información) impulsados por inteligencia artificial.
“Estos sistemas automatizados no solo extraen datos a velocidades sin precedentes, sino que poseen capacidades avanzadas para mutar su código en tiempo real, evadir los sistemas de detección tradicionales y garantizar la persistencia del atacante dentro de la infraestructura tecnológica de la víctima sin levantar alertas ni sospechas”, expresa.
Ante este panorama, el director de Ciberseguridad de esta compañía advierte que las organizaciones no pueden depender exclusivamente de la seguridad perimetral interna.
Y agrega que “Mitigar esta cibercrisis exige una estrategia proactiva de ciberinteligencia externa que permita identificar, contener y neutralizar la fuga de activos de información antes de que los datos personales y corporativos sean comercializados en los mercados negros digitales”.
Llamado a la acción institucional
Ante la gravedad de estas brechas, Soluciones Virtuales Perú® hace un llamado urgente a las entidades encargadas de velar por la seguridad digital y la protección de datos en el país. Los expertos advierten que las organizaciones no pueden depender exclusivamente de defensas perimetrales internas, sino que deben coordinar activamente con los marcos regulatorios vigentes y las entidades fiscalizadoras para reportar incidentes, mitigar la fuga de activos de información y garantizar el cumplimiento estricto de las normativas de privacidad que protegen a los ciudadanos peruanos.
Evidencia de filtraciones detectadas
Solo para ejemplificar lo que viene ocurriendo, esta firma analizó algunas filtraciones recientes anonimizadas para proteger la identidad de las empresas vulneradas ya que en algunos casos estas filtraciones han sido reportadas por la misma compañía y en otros no. Se trata de evidencia en la dark web, foros, marketplaces, sitio de ransomware, que se muestran en las imágenes adjuntas.
