En la actualidad, tanto padres como profesionales de la salud carecen de una definición clara y estandarizada que permita entender qué significa realmente un crecimiento saludable, más allá de la estatura y el peso. La 13ª Conferencia Internacional sobre Nutrición y Crecimiento reunió en Praga a profesionales de la salud de todo el mundo para debatir los avances más recientes en nutrición pediátrica y promover las herramientas clave para reducir la malnutrición infantil.
Durante la conferencia, Abbott presentó una nueva definición, desarrollada por un panel internacional de expertos en pediatría, nutrición y crecimiento, que introduce el concepto de “crecimiento de calidad”, marcando un avance significativo en la forma de entender y apoyar el desarrollo infantil.
El grupo de especialistas, que incluyó profesionales de la salud de países latinoamericanos como Perú, México y Colombia, definió el crecimiento de calidad como un crecimiento proporcional, con una composición corporal adecuada desde la infancia hasta la edad adulta, desplazando el enfoque más allá del mero tamaño para centrarse en la forma en que los niños crecen y se desarrollan integralmente.
“El crecimiento no se reduce solo al tamaño. Se trata de que los niños desarrollen una estructura ósea sólida, una musculatura saludable y que experimenten un progreso constante en altura y peso. Estas nuevas recomendaciones pueden ayudar a los padres a detectar problemas de manera temprana y que los niños con retraso en el crecimiento reciban la nutrición y los cuidados que necesitan”, señaló el Dr. Omar Rodríguez, director médico del negocio de nutrición de Abbott en Perú.
Nueva data revela beneficios que van más allá de la salud
La evidencia presentada en N&G 2026 demuestra que mejorar la nutrición infantil no solo es beneficioso para la salud individual, sino que también genera beneficios sociales y económicos medibles.
La investigación demuestra que incorporar una solución nutricional pediátrica, basada en ciencia, al asesoramiento nutricional puede:
- Aumentar la recuperación del retraso en el crecimiento en un 10.1 %
- Reducir episodios de enfermedad en un 13% y el ausentismo escolar en un 36%
- Reducir en un 50.1% la pérdida de productividad de los cuidadores asociada a enfermedades infantiles
Estas mejoras se traducen en:
- Menor carga para el sistema de salud (reducción de los gastos sanitarios en 22.7 millones de dólares)
- Menor impacto económico en los hogares (una reducción de 19.4 millones de dólares en la pérdida de ingresos)
- Mejora de los resultados sociales a largo plazo
En conjunto, los resultados confirman que abordar la nutrición infantil desde una etapa temprana puede generar beneficios significativos no solo para los niños, sino también para las familias, los sistemas de salud y las economías de toda América Latina.
A nivel global, la malnutrición afecta a 1 de cada 3 personas y la malnutrición infantil continúa siendo un desafío significativo en América Latina, donde los países enfrentan una compleja doble carga: desnutrición y sobrepeso.
Perú ha logrado avances significativos en la reducción de la malnutrición infantil crónica, disminuyendo las tasas de retraso en el crecimiento de cerca del 30% a inicios de la década de 2000 a aproximadamente el 13% en la actualidad. No obstante, los desafíos persisten, particularmente en las regiones rurales andinas y amazónicas. A este panorama se suma una creciente doble carga de la malnutrición: actualmente, el 8.6 % de los niños menores de cinco años y el 38.4 % de los niños de entre 6 y 13 años presentan sobrepeso.
Abbott está comprometido con el desarrollo de soluciones nutricionales basadas en ciencia, que apoyen a los niños en todas las etapas de su desarrollo. Al impulsar una nueva forma de entender y medir el crecimiento infantil, la compañía busca apoyar a los profesionales de la salud y a las familias con mejores herramientas para ayudarlos a vivir un futuro más saludable.
