El turismo interno continúa en crecimiento. Según el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), 1.9 millones de peruanos realizaron viajes dentro del país durante el último feriado largo, registrando un gasto promedio de S/ 500 por visitante, cifra superior a los S/ 434 del año anterior. Destinos como Cusco, Ica y provincias de Lima —incluyendo Lunahuaná, Barranca y Churín— concentraron la mayor afluencia de turistas, quienes priorizaron experiencias culturales y de bienestar.
En este contexto, planificar un viaje de forma eficiente se vuelve clave para evitar desequilibrios financieros. “Uno de los errores más comunes es no revisar el tipo de cambio, las comisiones bancarias o los recargos de cajeros internacionales, lo que puede encarecer significativamente el viaje”, explica Oleg Lazovski, docente de EAE Business School.
A partir de su experiencia, el especialista comparte cinco recomendaciones clave para planificar viajes sin afectar el presupuesto:
- Planifica con anticipación: Organizar el viaje con tiempo permite acceder a mejores precios en transporte y alojamiento, evitando compras impulsivas o tarifas elevadas de último minuto.
- Define un presupuesto equilibrado: Se recomienda destinar entre 30–40% al transporte, 30–40% al alojamiento y 20–30% a actividades, ajustando según el destino y tipo de viaje.
- Identifica gastos ocultos: Vacunas, seguros, comisiones bancarias o cargos adicionales en servicios pueden desbalancear el presupuesto si no se consideran previamente.
- Usa herramientas digitales: Aplicaciones de comparación de precios, mapas y transporte ayudan a optimizar costos y evitar sobrepagos durante el viaje.
- Prioriza experiencias clave: Invertir en las actividades más importantes y reducir gastos secundarios permite disfrutar más sin exceder el presupuesto.
“El viajero actual es más consciente: compara precios, busca calidad y también se preocupa por el impacto cultural y la sostenibilidad del turismo. Esto obliga a tomar decisiones más informadas antes y durante el viaje”, añade Lazovski.
Un viaje bien organizado reduce el estrés, evita imprevistos y permite disfrutar cada destino con mayor tranquilidad, alineando las expectativas con las posibilidades reales del presupuesto.
