En el hogar, es común exponerse a accidentes como cortes, quemaduras o golpes. Aunque muchas de estas lesiones parecen menores, un mal manejo puede derivar en infecciones u otras complicaciones. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), este tipo de accidentes provocan más de 950 mil muertes de niños y adolescentes en todo el mundo. Por eso, saber cómo actuar de inmediato es fundamental.
“La atención temprana y correcta de las heridas domésticas reduce el riesgo de infecciones y favorece una recuperación más rápida. No se trata de alarmarse, sino de contar con medidas básicas de primeros auxilios”, explica el Dr. XXXX, médico internista de la Clínica Stella Maris.
¿Cómo atender heridas comunes en casa?
Cortes y raspones:Lava tus manos antes de atender la herida, limpia con agua corriente, aplica un antiséptico o vaselina y cúbrela con una gasa limpia. Cambia el vendaje a diario o cuando se ensucie.
Quemaduras leves:Enfría la zona con agua fresca durante 10 minutos, retira anillos u objetos ajustados y cúbrela con un vendaje limpio, sin presionar.
Nunca revientes las ampollas ni uses remedios caseros no recomendados por un especialista.
Golpes o contusiones:
Aplica la conducta PAS:
Proteger: Mantén a la persona en un lugar seguro y evita que sufra más daño.
Alertar: Si el golpe es fuerte o hay pérdida de conocimiento, llama de inmediato a los servicios de emergencia.
Socorrer: Brinda apoyo al afectado solo si tienes conocimientos básicos de primeros auxilios; de lo contrario, no lo muevas. Si hay sangrado, presiona suavemente la herida con una tela limpia.
Intoxicaciones y alergias en la piel:En casos de intoxicación, hidrátate con líquidos claros, evita alimentos sólidos y no tomes medicamentos sin indicación médica. En caso de alergias, evita el alérgeno, aplica compresas frías y usa crema con cortisona si el médico lo indica.
Además de estas medidas, es importante saber cuándo acudir al médico: si la herida no deja de sangrar, presenta enrojecimiento, secreción o mal olor; si el dolor se intensifica, aparece fiebre, la quemadura cubre zonas sensibles (cara, manos o articulaciones) o si la reacción alérgica compromete la respiración. También se recomienda atención profesional inmediata ante heridas profundas, golpes en la cabeza o sospechas de fracturas.
“El error más común es subestimar una lesión pequeña. Un corte o una quemadura leve puede complicarse en cuestión de horas si no recibe el cuidado adecuado”, advierte el Dr. XXXX.
